Comunidad de Santiago suspende docencia por promesas incumplidas de construcción de escuela
La comunidad El Aguacate, del distrito municipal San Francisco de Jacagua en Santiago, anunció la suspensión de la docencia en la escuela Angelita Suárez, como medida de presión ante el incumplimiento del Ministerio de Educación en la construcción de un nuevo plantel escolar, prometido hace más de dos años.
Los estudiantes llevan más de dos años recibiendo clases en una iglesia local, luego de que el antiguo centro educativo fuera demolido por presentar grietas estructurales que representaban un grave riesgo para los niños y el personal docente. El plantel original había sido construido durante la primera gestión del exalcalde José Enrique Sued, pero la falta de mantenimiento aceleró su deterioro.
El sacerdote Nicolás Domínguez, vocero de la comunidad, manifestó que la situación se ha vuelto insostenible y que mantener las clases en la iglesia solo ha prolongado la inacción de las autoridades. “El centro fue destruido hace casi tres años y desde entonces no se ha hecho absolutamente nada. La iglesia fue un préstamo temporal, no una solución permanente”, expresó.
Domínguez también rechazó los argumentos oficiales sobre la supuesta falta de terreno para construir la escuela y cuestionó que no se haya avanzado en la obra prometida. Indicó que la suspensión de las clases busca llamar la atención de las autoridades y garantizar que los estudiantes puedan recibir educación en un espacio adecuado. Según el registro de la comunidad, al menos 20 niños permanecen en el sector, mientras que más de 60 se han visto obligados a trasladarse a otras zonas como Salamanca.

