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Hijos de Trujillo reclaman millonaria suma depositada en entidad bancaria desde 1950

Santo Domingo.- Dos hijos del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina reclamaron ante los tribunales dominicanos una millonaria suma de dinero que, según alegan, fue depositada en el Banco de Reservas el 4 de febrero de 1950, a nombre de su madre, Yolanda Lina Lovatón Pittaluga, quien mantuvo una relación sentimental con el antiguo gobernante.

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Los reclamantes, Rafael José Ramón Trujillo Lovatón y Yolanda Altagracia Trujillo Lovatón, sostienen que en esa fecha fueron depositados US$2.3 millones en la entidad bancaria, bajo una constancia identificada con el número 2117. De acuerdo con la documentación presentada en el proceso, existía además una carta que establecía que el dinero debía ser entregado a Lovatón Pittaluga en caso de fallecimiento de Trujillo.

La reclamación, presentada ante la Cuarta Sala Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, no se limita al monto originalmente depositado. Los demandantes argumentaron que, tomando en cuenta los intereses acumulados durante las décadas transcurridas, el capital habría alcanzado una cifra superior a los US$100 millones.

En una modificación de la demanda realizada en 2013, los reclamantes establecieron el monto en US$103 millones 080 mil 279, de acuerdo con un informe elaborado por un contador público. Previamente, se había calculado que el dinero, incluyendo los intereses, ascendía a unos US$101 millones.

Una disputa sobre el origen de los fondos

El caso generó controversia debido al origen del dinero y a las circunstancias en que fue realizado el depósito durante la dictadura de Trujillo. Abogados vinculados al Banco de Reservas cuestionaron que los fondos pertenecieran directamente a Yolanda Lina Lovatón Pittaluga y sostuvieron que el dinero habría sido entregado por el propio Trujillo.

El abogado Luis Rivas, representante legal de la entidad bancaria, argumentó que Lovatón Pittaluga no habría desarrollado una actividad económica que permitiera justificar un depósito de esa magnitud y sostuvo que el banco recibió los US$2.3 millones provenientes de Trujillo.

La controversia también fue cuestionada por representantes del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, quienes consideraron improcedente la reclamación debido al contexto histórico en el que fueron acumulados los bienes y recursos vinculados a la familia Trujillo.

Tras el ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo, ocurrido el 30 de mayo de 1961, el Estado dominicano inició procesos para recuperar bienes y recursos vinculados al régimen. La discusión sobre la propiedad de esos activos se convirtió desde entonces en uno de los capítulos más complejos relacionados con el patrimonio acumulado durante los 31 años de dictadura.

El documento que sustenta la reclamación

Uno de los elementos centrales del proceso fue la constancia bancaria correspondiente al depósito realizado en febrero de 1950. En actuaciones posteriores, un tribunal ordenó que fuera depositado el documento original identificado con el número 2117, correspondiente a la operación mediante la cual el Banco de Reservas habría recibido los US$2.3 millones.

La documentación también hacía referencia a una carta número 54, cuyo contenido establecía las condiciones bajo las cuales el dinero sería entregado a Yolanda Lovatón Pittaluga.

La reclamación convirtió así un antiguo depósito realizado durante la dictadura en una disputa judicial de grandes proporciones económicas, al plantearse que una suma de US$2.3 millones depositada en 1950 habría generado intereses durante más de seis décadas.

El caso además reabrió el debate sobre los bienes asociados a la familia Trujillo y sobre la titularidad de recursos que permanecieron vinculados a cuentas y documentos bancarios después de la caída del régimen.

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