¿Qué hay detrás de Ozempic? Beneficios y riesgos que debes conocer
Redacción.- Ozempic, cuyo principio activo es la semaglutida, se ha convertido en uno de los medicamentos más conocidos de los últimos años debido a sus efectos sobre el control de la glucosa y la pérdida de peso. Sin embargo, especialistas han advertido que sus beneficios deben entenderse dentro de sus indicaciones médicas y que su utilización requiere supervisión profesional.
Desarrollado por Novo Nordisk una empresa farmacéutica de Dinamarca fundada en 1923. Ozempic es un medicamento inyectable de venta bajo receta indicado principalmente para adultos con diabetes tipo 2. Su mecanismo de acción favorece la liberación de insulina cuando los niveles de glucosa en sangre son elevados y retrasa el vaciamiento del estómago, lo que puede aumentar la sensación de saciedad.
El tratamiento se administra mediante una inyección subcutánea una vez por semana. La dosis suele comenzar en un nivel bajo y aumentarse progresivamente de acuerdo con la indicación del médico.
La pérdida de peso impulsó su popularidad
Aunque Ozempic se hizo mundialmente popular por su capacidad para favorecer la pérdida de peso, su indicación principal es el tratamiento de la diabetes tipo 2. Para el manejo específico de la obesidad existe Wegovy, también basado en semaglutida pero desarrollado y autorizado con ese objetivo.
El auge de estos medicamentos ha contribuido a que sean considerados por algunas personas como una especie de “medicamento milagroso”. Sin embargo, la realidad es más compleja: se trata de fármacos que pueden producir beneficios importantes, pero también efectos adversos y riesgos que deben ser evaluados individualmente.
Efectos secundarios y posibles riesgos
Entre las reacciones adversas más frecuentes se encuentran las náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal. También pueden presentarse otros problemas gastrointestinales.
Diversos estudios han investigado además posibles asociaciones entre los medicamentos basados en semaglutida y distintas afecciones. Entre los problemas estudiados se encuentran la gastroparesia, enfermedades de la vesícula biliar y otras alteraciones gastrointestinales y renales.
También existen riesgos menos frecuentes pero potencialmente graves, como la pancreatitis, determinados problemas de la vesícula biliar, hipoglucemia especialmente cuando se combina con otros medicamentos para la diabetes y alteraciones de la visión en determinados pacientes.
Ozempic tampoco está indicado para personas con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o con síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2.
La investigación también encuentra posibles beneficios adicionales
La investigación científica no se limita a estudiar los efectos adversos de la semaglutida. Los ensayos clínicos también han demostrado beneficios cardiovasculares en determinados pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular.
De hecho, la reducción del riesgo de determinados eventos cardiovasculares graves es uno de los beneficios clínicamente relevantes asociados al tratamiento en pacientes seleccionados.
Por ello, la evidencia disponible muestra una realidad más equilibrada: Ozempic no es un medicamento milagroso ni un producto destinado simplemente a adelgazar. Es un tratamiento farmacológico con beneficios comprobados para determinadas personas y posibles efectos adversos que justifican su utilización bajo supervisión médica.
La creciente popularidad de la semaglutida hace especialmente importante diferenciar entre sus usos aprobados, los resultados observados en investigaciones científicas y el uso que pueda hacerse del medicamento por cuenta propia.

