Proyecto de ley plantea congelar por 10 años nuevas licencias para bancas de apuestas
Santo Domingo, República Dominicana.- Los propietarios de bancas de lotería y apuestas que logren regularizarse bajo el nuevo régimen de juegos de azar podrían convertirse en los únicos operadores autorizados para participar en ese mercado durante los próximos diez años, de aprobarse definitivamente el proyecto de ley.
La disposición está contemplada en el artículo 191 del proyecto de ley de juegos de azar, aprobado por la Cámara de Diputados, que establece una prohibición para otorgar nuevas licencias destinadas a la instalación de establecimientos de este tipo durante un período de una década.
De acuerdo con la propuesta, la restricción aplicaría a los nuevos establecimientos de juegos de azar en República Dominicana, con una excepción para los casinos ubicados en hoteles y lugares turísticos.
El proyecto plantea así un período de diez años durante el cual no se autorizarían nuevas bancas u otros establecimientos comprendidos por la disposición, lo que limitaría el ingreso de nuevos operadores al mercado.
La medida podría beneficiar a los propietarios de bancas que consigan completar el proceso de registro y cumplir con las condiciones establecidas en el nuevo marco legal, al reducirse la posibilidad de que aparezcan nuevos competidores con licencias durante ese período.
La iniciativa forma parte de una propuesta legislativa que busca establecer un nuevo régimen para regular los juegos de azar en el país, incluyendo los requisitos y controles aplicables a quienes participan en esta actividad económica.
La excepción contemplada para los casinos en hoteles y destinos turísticos permitiría que este segmento continúe sujeto a un régimen distinto al previsto para las bancas y otros establecimientos.
El proyecto todavía debe completar el proceso legislativo correspondiente antes de convertirse en ley, por lo que sus disposiciones podrían experimentar modificaciones durante la discusión y aprobación definitiva.
La propuesta ha generado interés entre los operadores del sector debido al impacto que tendría sobre la competencia y la posibilidad de obtener nuevas licencias para operar establecimientos de juegos de azar.

