• 4 diciembre, 2023

Manuel Rocha: dirigio Barrick Pueblo Viejo y venta de Carbon a Punta Carolina preso por ser “doble agente”

Manuel Rocha: dirigio Barrick Pueblo Viejo y venta de Carbon a Punta Carolina preso por ser “doble agente”

Manuel Rocha, un exdiplomático estadounidense que sirvió como embajador de Estados Unidos en Argentina entre 1997 y 2000 y luego como máxima autoridad diplomática del país norteamericano en Bolivia, fue arrestado tras una larga investigación del FBI acusado de servir en secreto como agente del gobierno de Cuba, de trabajar para promover los intereses del gobierno cubano.

La ley federal exige que las personas que cumplen órdenes políticas de un gobierno o entidad extranjera dentro de Estados Unidos se registren en el Departamento de Justicia, que en los últimos años intensificó la aplicación penal del lobby extranjero ilícito.

Antes de desembarcar en la Argentina y Bolivia, Rocha fue el número dos de la embajada de EE.UU. en Cuba. De extensa trayectoria en sus 25 años de servicio diplomático, Rocha comenzó su carrera como funcionario en Honduras, en 1981. Dos años después fue trasladado a Santo Domingo, capital de la República Dominicana.

El exdiplomático, de 73 años, fue apresado en Miami y se espera que se hagan públicos más detalles sobre el caso en su comparecencia ante el tribunal el lunes, según dijeron dos personas de manera anónima.

En su activa carrera, luego, fue enviado a Europa: fue cónsul de asuntos políticos y económicos en la delegación estadounidense en Florencia, además de desempeñarse como oficial de operaciones del Departamento de Estado en su paso por el país europeo. Tras esa experiencia, el diplomático regresó a su primer destino, Honduras, para desempeñarse como oficial político militar en la embajada de EE.UU. en el país centroamericano.

Ya en los años noventa, la carrera de Rocha continuó en ascenso: además de cumplir funciones en Cuba en una compleja etapa llamada “período especial” por Fidel Castro tras la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, Rocha fue el jefe de la misión estadounidense en República Dominicana, consejero político en la representación de EE.UU. en México y, por un tiempo, director de asuntos interamericanos en el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, en Washington.

Distinta fue la actitud de los funcionarios argentinos. Al retirarse del país para pasar a cumplir funciones en Bolivia, Rocha fue agasajado por el gobierno de Fernando De la Rúa.

Horacio Chighizola, quien ejercía como vicecanciller, entregó al diplomático la Orden de Mayo en el grado de Gran Oficial, en reconocimiento a él y a EE.UU. “Lo despedimos con nostalgia por todo lo hecho”, dijo Chighizola en el acto en el que aseguró hablar en nombre de De la Rúa.

Rocha culminó sus estudio de grado en la Universidad de Yale en 1973, luego realizó una maestría en Administración Pública de la Universidad de Harvard en 1976 y otra maestría, pero en Relaciones Internacionales de la Universidad de Georgetown en 1978.

Luego de dejar la diplomacia

En la actualidad Rocha se desempeñaba como asesor de negocios de la consultora de comunicación española Llorente y Cuenca (LYC), una destacada institución a nivel mundial. El pasado septiembre la consultora comunicó la nueva incorporación. “Manuel Rocha asumirá el cargo de Senior International Business Advisor. Su principal responsabilidad será reforzar el entendimiento de diversos sectores a nivel global, incluidos los recursos naturales, y su contexto actual. Asimismo, también se encargará de fomentar las relaciones internacionales”, detalló LYC hace tres meses.

Antes de llegar a LYC y luego de su retiro como funcionario estadounidense, el exembajador inició su carrera en el mundo de los negocios. Fue presidente de una mina de oro en la República Dominicana operada, en parte, por la compañía canadiense Barrick Gold.

Más recientemente, ocupó altos cargos en XCoal, un exportador de carbón con sede en Pensilvania; en Clover Leaf Capital, una empresa formada para facilitar fusiones en la industria del cannabis; y en el despacho de abogados Foley & Lardner, antes de LYC.

Rocha aparece como “dominicano”

La noticia de que sobre el exembajador Manuel Rocha penden cargos de espiar para Cuba ha caído como una bomba en la República Dominicana, donde tiene amigos a todos los niveles luego de servir dos veces aquí como diplomático norteamericano y ocupar la presidencia de la minera Barrick Pueblo Viejo.

Llegó por primera vez a Santo Domingo en 1983 como agregado político en la embajada de los Estados Unidos y en esas funciones se amistó con el liderazgo del país. En Honduras, sirvió en una segunda ronda junto al embajador Robert Pastorino. Cuando este fue designado en la República Dominicana, Rocha volvió en 1991 una vez más, en la ocasión como segundo en la misión.

Graduado de las mejores universidades norteamericanas, el diplomático de 73 años, nacido en Colombia, es persona afable, analista inteligente y conocedor a fondo de la región latinoamericana. Es miembro de importantes grupos de pensamiento sobre asuntos externos e, incluso, del consejo de asesores internacionales de la Universidad de Miami y del Comando Sur de los Estados Unidos.

Tuvo un papel destacado en la solución de la crisis política en las controvertidas elecciones de 1994, en la que Joaquín Balaguer se jugó el poder frente a José Francisco Peña Gómez y el posterior acortamiento del periodo a dos años por las acusaciones de fraude.

Aquí permaneció hasta junio de 1994 y luego pasó a Argentina como encargado de negocios por tres años. Ya en el 2000, fue ascendido a embajador y enviado a Bolivia donde puso en práctica la política norteamericana de oposición a la llegada de Evo Morales al poder.