• 3 julio, 2023

Titanic, Bermudas e isla de Sto. Dgo.

Titanic, Bermudas e isla de Sto. Dgo.

Oscar López Reyes

Los robots sumergibles, el Sistema de Elevación para Salvamento en Océanos Profundos (Fadoss) ni los expertos exploradores han podido dominar, ni en la imaginación, la gran presión del ecosistema submarino donde reposa el Titanic, que acaba de tejer una nueva tragedia (cinco muertos), con la implosión de la embarcación Titán, que navegaba debajo del agua donde no llega la luz del Sol. ¿Se impone o no la vastedad y la inmensidad del reino de la naturaleza?

La profundidad acuática ha resultado más accidentada y riesgosa que la tierra, ha tejido más leyendas que el Triángulo de las Bermudas, y permite formular la advertencia de que, una isla como la de Santo Domingo, si no se cuida es posible que sea borrada del mapa.

Niños y adultos han vivido escenas conmovedoras del Titanic, el trasatlántico más famoso del mundo que el 10 de abril de 1912 zarpó desde Southampton, inglaterra, con rumbo a Nueva York, y se hundió la madrugada del dia 15, cerca de Terranova, Canadá, a 3.800 metros bajo el agua y 1.450 kilómetros de la costa de Cape Cod, Massachusetts.

Este fue el primer y único viaje del Titanic, que se partió en dos luego de chocar con una montaña de hielo, provocó 1.517 muertes, en tanto que 705 personas fueron rescatadas con vida. Ha motivado la publicación de reportajes y obras literarias, así como el redaje de películas.

Para rememorar este centenario, supervivientes, familiares de víctimas e historiadores de la más colosal tragedia náutica emprendieron un viaje que cubrió la ruta del Titanic, con el mismo número de pasajeros y en el que se saboreó el mismo menú que se sirvió en el buque siniestrado.

También fueron realizados conciertos, conferencias, exposiciones, visitas guiadas a los sitios relacionados con la odisea y se homenajeó al mexicano Manuel Uruchurtu, quien se ahogó porque prefirió ceder su lugar en uno de los 16 botes salvavidas a una mujer y su niña.

La celebración de los 100 años del Titanic sirvió, inspirado en Manuel Uruchurtu, para promover el rescate de los valores de caballerosidad, solidaridad y sacrificio, que se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Morir por una dama engrandece y reverdece con gloria en el heroismo.

La muerte -declarada el 22 de junio de 2023- del empresario paquistaní Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood, el explorador francés Paul-Henri Nargeolet, el CEO de OceanGate Expeditions Stockton Rush, y el explorador británico Hamish Harding, en una expedición a profundidades del océano a bordo del Titán, invita a referir el Triángulo de las Bermudas, una ciudad bajo el mar.

El Triángulo de las Bermudas, ubicado entre las islas Bermudas, Puerto Rico, Bahamas y Florida, ha sido un misterio amenazante, porque en ese espacio han desaparecido barcos y aviones, que nadie ha podido rescatar, y del que más de mil personas jamás han regresado.

Se creía que colonias extraterrestres o gigantes monstruos marinos se tragaban a estas naves, pero en años recientes científicos canadienses han descubierto las ruinas de una ciudad sumergida bajo el mar, que asocian con la Atlántida, pueblo que hace 10 mil años fue disipado por un terremoto, volcán o inundación.

Con un robot, los investigadores encontraron los restos de la ciudad, situada a unos 700 metros de profundidad hacia el Norte del Oriente de Cuba, y las imágenes muestran interminables llanuras de arena blanca, cuatro enormes pirámides y otras construcciones monumentales, diseñadas por el hombre.
Los científicos interpretan que la alta actividad volcánica provocaría burbujas de gas metano que, al subir a la superficie, incrementarían su tamaño y que el repentino cambio en la densidad del aire atraería a las embarcaciones marítimas y aéreas.
Con este hallazgo en el Triángulo de las Bermudas se caen mitos, leyendas y supersticiones, que han alimentado historias sobre ciencia-ficción, cuentos, novelas y películas. Y se advierte, concomitantemente, que el más lejano secreto puede ser destapado, y que una isla como la de Santo Domingo, si no se cuida, es posible que sea tragada por el mar que, con el cambio climático, ha comenzado a recuperar su espacio perdido. En otra entrega diremos el porqué.

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