Salud

Un brote de sarampión por falta de vacunación deja ya nueve niños muertos en Israel.

Israel enfrenta una grave crisis sanitaria tras un brote de sarampión que ya ha cobrado la vida de nueve niños, según confirmó el Ministerio de Salud israelí. Las autoridades sanitarias advierten que el resurgimiento de la enfermedad se debe principalmente a la disminución de las tasas de vacunación en algunos sectores de la población, especialmente en comunidades donde la desconfianza hacia las vacunas es más fuerte. El último fallecimiento corresponde a un niño de siete años, residente de Jerusalén, que había recibido solo una dosis de la vacuna contra el sarampión y murió a causa de complicaciones derivadas de la infección.

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El brote, que comenzó a principios de año, ha puesto en alerta al sistema de salud israelí, con cientos de casos confirmados y hospitales pediátricos operando bajo fuerte presión. La mayoría de los menores afectados no estaban completamente inmunizados, lo que ha evidenciado la vulnerabilidad que provoca la falta de cobertura vacunal. Las autoridades subrayan que la vacuna contra el sarampión, segura y eficaz, requiere dos dosis para garantizar la protección, pero en algunas comunidades solo una fracción de los niños ha recibido ambas.

Ante el aumento de los contagios y la escalada de muertes, el Ministerio de Salud lanzó una campaña nacional de emergencia para promover la vacunación masiva. Se han habilitado clínicas móviles en barrios con baja cobertura y se intensificaron las campañas de información pública para contrarrestar los mensajes antivacunas que circulan en redes sociales. “Estamos enfrentando una tragedia que pudo haberse evitado. Instamos a todos los padres a vacunar a sus hijos sin demora”, declaró un portavoz del ministerio.

Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), han expresado su preocupación por el brote y recordaron que el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas. Sin una inmunización generalizada, puede propagarse rápidamente y causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños. El caso de Israel refleja un fenómeno global: el retorno de enfermedades que se creían controladas debido a la reducción de las tasas de vacunación en algunos grupos poblacionales

Las autoridades sanitarias israelíes continúan monitoreando la situación y reiteran que la vacunación es la única herramienta eficaz para detener la propagación del virus y evitar más muertes. Mientras tanto, las familias afectadas viven el dolor de haber perdido a sus hijos por una enfermedad prevenible, en medio de un debate nacional sobre la responsabilidad y la importancia de la inmunización colectiva.