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Haití prepara despliegue de nueva fuerza internacional contra pandillas para junio

Puerto Príncipe. – Haití se prepara para iniciar este mes de junio las operaciones de la Fuerza de Represión de las Pandillas (GSF), en un nuevo intento de asistencia internacional destinado a enfrentar la creciente violencia e inseguridad provocada por grupos armados en el país caribeño.

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De acuerdo con estimaciones preliminares, la misión estaría integrada por aproximadamente 5,550 efectivos, aunque se prevé que unos 2,000 agentes ya se encuentren desplegados sobre el terreno para el próximo mes de julio.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos internacionales dirigidos a reforzar la seguridad y apoyar a las autoridades haitianas ante el avance de las pandillas armadas que mantienen control sobre importantes zonas del territorio nacional, especialmente en sectores de Puerto Príncipe.

La situación de violencia en Haití se ha agravado considerablemente en los últimos años debido a enfrentamientos entre bandas criminales, secuestros, asesinatos y desplazamientos de miles de personas, en medio de una profunda crisis política, económica y social.

La nueva fuerza internacional representa otro capítulo dentro de las múltiples intervenciones y misiones desplegadas en Haití durante las últimas décadas.

Desde el año 1993 hasta la actualidad, el país ha recibido cerca de una decena de misiones internacionales orientadas al mantenimiento de la paz, estabilización política y fortalecimiento de la Policía Nacional Haitiana.

Sin embargo, pese a los distintos esfuerzos internacionales implementados a lo largo de los años, las crisis políticas y de seguridad han continuado afectando gravemente a la nación caribeña.

Expertos y organismos internacionales han señalado que el deterioro institucional, la pobreza extrema y la debilidad de las estructuras estatales han dificultado la consolidación de soluciones sostenibles frente a la violencia.

La puesta en marcha de la Fuerza de Represión de las Pandillas ocurre además en un contexto marcado por la falta de estabilidad política y la ausencia de elecciones nacionales en Haití desde hace varios años.

Mientras avanzan los preparativos para el despliegue, sectores nacionales e internacionales mantienen expectativas sobre el impacto que podría tener esta nueva misión en la recuperación del control territorial y la reducción de la violencia armada en el país.