Ni los operativos las detienen: carreras ilegales reaparecen en la autopista Duarte
Santiago.- A plena luz y sin temor a las consecuencias, varios jóvenes fueron captados en video, mientras realizaban peligrosas maniobras y participaban en presuntas carreras clandestinas de motocicletas en la autopista Duarte, a la altura del kilómetro 2.8 de Santiago, poniendo en grave riesgo sus vidas y las de decenas de conductores que transitaban por la concurrida vía.
El hecho ocurrió en las proximidades del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS) y otras importantes instituciones de la zona, donde los motociclistas fueron grabados desplazándose a alta velocidad y ejecutando acrobacias extremas. En las imágenes se observa a algunos de ellos conduciendo recostados sobre los asientos de las motocicletas, desafiando las más elementales normas de seguridad vial.
La escena vuelve a evidenciar que las carreras clandestinas continúan fuera de control en Santiago, pese a los operativos, advertencias y campañas implementadas por las autoridades. Esta práctica ilegal sigue siendo uno de los mayores desafíos para los organismos responsables de garantizar la seguridad en las carreteras y avenidas de la ciudad.
A pesar de las acciones anunciadas por el Ministerio de Interior y Policía, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), los resultados no han sido suficientes para frenar un problema que persiste y que constantemente amenaza con provocar tragedias.
Conductores y ciudadanos han expresado preocupación por la frecuencia con que estos grupos ocupan importantes vías de la provincia para realizar competencias ilegales, convirtiendo las calles en pistas improvisadas y exponiendo a personas inocentes a sufrir accidentes de consecuencias fatales.
El más reciente video reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de control y sanción contra quienes participan en estas carreras clandestinas, una práctica que continúa burlando la vigilancia oficial y poniendo en jaque la seguridad vial de Santiago.

