Caos en Pekín: una avioneta se estrella contra el rascacielos más alto de la capital
PEKÍN.- Una avioneta se estrelló este viernes contra el China Zun, el edificio más alto de Pekín, en un incidente ocurrido en una de las zonas más transitadas de la capital china, sin que hasta el momento se conozcan las causas del impacto ni se hayan confirmado víctimas.
El suceso tuvo lugar en la zona de Guomao, principal centro financiero de Pekín, ubicado en el distrito de Chaoyang, donde se concentran importantes edificios corporativos, entre ellos la sede de la televisión estatal CCTV.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran un agujero en la fachada acristalada del rascacielos y restos de la aeronave sobre una vía cercana. También se observaron daños en la luna trasera de un taxi que se encontraba en las inmediaciones del lugar del impacto.
Operativo de emergencia tras el impacto
Un ciudadano español residente en Pekín, que prefirió mantener su identidad en reserva, relató a EFE que encontró una amplia movilización de emergencia tras el incidente. “Decenas de coches de policía. Muchas ambulancias y ambos sentidos de la calle cortados”, explicó.
Hasta ahora, las autoridades chinas no han ofrecido una versión oficial sobre lo ocurrido ni han informado de posibles heridos o fallecidos. Tampoco se ha confirmado si la avioneta realizaba un vuelo privado, comercial o de otro tipo.
Los investigadores aún deben determinar si el accidente ocurrió por una falla técnica, una pérdida de control de la aeronave u otra circunstancia relacionada con el vuelo.
China Zun, símbolo del distrito financiero de Pekín
Las imágenes del incidente comenzaron a circular en la red social X, bloqueada en China, mientras que plataformas nacionales como Weibo y Douyin no mostraban información reciente sobre el suceso, pese a la relevancia del edificio afectado y su ubicación estratégica.
El China Zun, conocido oficialmente como CITIC Tower, es uno de los edificios más emblemáticos de Pekín y domina el horizonte del distrito financiero de la ciudad.
La torre tiene 528 metros de altura y fue inaugurada en 2018, convirtiéndose en el rascacielos más alto de la capital china. Tres años después, en 2021, Pekín prohibió la construcción de nuevos edificios de más de 500 metros y restringió los proyectos superiores a 250 metros por motivos de seguridad estructural y planificación urbana.

