Internacionales

Estados Unidos restablece sanciones al petróleo iraní tras acusar a Teherán de acciones “inaceptables” en el estrecho de Ormuz

Washington, Estados Unidos.– El Gobierno de Estados Unidos revocó este martes la licencia que suspendía temporalmente parte de las sanciones impuestas al sector petrolero de Irán, luego de considerar que las recientes acciones de Teherán en el estrecho de Ormuz constituyen una conducta "totalmente inaceptable" que amerita una respuesta inmediata.

Imagen promocional

La decisión fue confirmada por un funcionario del Departamento del Tesoro estadounidense, quien aseguró que las medidas adoptadas por las autoridades iraníes en esa estratégica vía marítima tendrán consecuencias y reflejan un deterioro en las tensiones entre ambos países.

"Las acciones de Irán en el estrecho fueron totalmente inaceptables para Estados Unidos y tendrán consecuencias", afirmó el funcionario al explicar los motivos que llevaron a Washington a dejar sin efecto la autorización que flexibilizaba temporalmente las restricciones sobre las exportaciones petroleras iraníes.

La licencia, anunciada por la administración estadounidense en junio, permitía de manera excepcional que la República Islámica continuara produciendo, comercializando y entregando petróleo crudo y otros productos relacionados hasta el próximo 21 de agosto, como parte de una flexibilización limitada de las sanciones económicas.

Con la revocación de esa autorización, vuelven a aplicarse plenamente las restricciones al sector energético iraní, considerado una de las principales fuentes de ingresos del país. La medida busca aumentar la presión económica sobre Teherán y limitar su capacidad para obtener recursos mediante las exportaciones de hidrocarburos.

El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural. Por esa ruta transita una parte significativa del comercio energético global, por lo que cualquier incidente en la zona suele generar preocupación en los mercados internacionales y entre los principales países consumidores de energía.

La decisión de Washington se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambas naciones, mientras la comunidad internacional permanece atenta al impacto que estas medidas puedan tener sobre el suministro mundial de petróleo, la estabilidad de los mercados energéticos y la seguridad en el Golfo Pérsico.