Menos casos de PPA permiten a Ganadería ampliar otros planes
La institución pasó de destinar RD$350 millones a los productores en compensación, a RD$60 millones.
La reducción de los casos de peste porcina africana (PPA) ha permitido a la Dirección General de Ganadería (Digega) disminuir de forma importante los recursos destinados a compensaciones y gastos operativos, y a concentrar esfuerzos en capacitación, mejoramiento genético, manejo de pastos, sanidad animal y apoyo a pequeños productores.
Abel Madera, director general de Ganadería, explicó que la institución pasó de destinar alrededor de RD$350 millones a compensaciones para productores a un estimado de RD$60 millones. La reducción, según dijo, está directamente relacionada con la menor incidencia de la enfermedad y con el hecho de que los focos se mantienen básicamente en la producción de traspatio.
Madera señaló que la PPA continúa siendo una de las prioridades sanitarias, pero sostuvo que el país ha logrado avances importantes. Indicó que cuando la enfermedad pasó a la Dirección General de Ganadería fue declarada endémica, pero que actualmente existen reportes de organismos internacionales que la colocan bajo control. La institución trabaja con esos organismos en un plan de control y erradicación que comenzaría a finales de este año.
El director general de Ganadería habló del tema durante una entrevista en Despierta con CDN, donde abordó además la situación de la sequía, los programas de extensión pecuaria, el mejoramiento genético, la producción fronteriza y las acciones de prevención frente a otras enfermedades animales.
La Dirección General de Ganadería es el organismo encargado de ejecutar las políticas y acciones públicas relacionadas con la sanidad animal y el desarrollo del sector pecuario. Su trabajo incluye prevención y control de enfermedades, capacitación de productores, extensión, transferencia de tecnología y programas destinados a elevar la productividad y calidad del ganado. Madera explicó que la PPA es una enfermedad viral particularmente resistente al ambiente. Señaló que puede permanecer hasta mil días en determinadas condiciones, incluso en carne congelada, lo que dificulta su control. Agregó que el comportamiento de la enfermedad en verano también es objeto de estudio, debido a que, contrario a lo que ocurre con otros virus, tiende a registrar algunos picos cuando aumentan las temperaturas. Aun con esa dificultad, dijo que los focos registrados en los últimos meses presentan baja incidencia. La estrategia oficial se ha concentrado especialmente en los pequeños productores de traspatio, mediante capacitación para que puedan proteger sus predios y reducir las posibilidades de propagación.
Además de la PPA, Ganadería mantiene programas para controlar enfermedades zoonóticas como brucelosis, tuberculosis y leptospirosis, así como enfermedades de los equinos, entre ellas la anemia infecciosa equina, y la influenza aviar.
En el caso de la influenza aviar, Madera explicó que se realizan monitoreos cada año durante la llegada de aves migratorias. La vigilancia incluye aves migratorias, silvestres y centinelas ubicadas cerca de humedales, debido al riesgo asociado a las especies que llegan a esos espacios. Respondiendo a preguntas sobre el extensionismo, indicó que éste ocupa otro de los frentes de trabajo de la institución. Citó el Promegan, programa de mejoramiento genético y manejo de pastos mediante el cual se capacita a productores y se les facilita tecnología para elevar la calidad del ganado.
A su juicio, el programa combina educación, entrenamiento y asistencia para mejorar el desempeño de las explotaciones pecuarias. También mencionó el Programa 19, con unos seis años de ejecución y enfocado en el mejoramiento genético en la región Este, principalmente para el sector productor de carne. Su objetivo es continuar respaldando a los ganaderos mediante genética y otras formas de apoyo.
Otro programa es el 02, dirigido a pequeños productores de ovinos y caprinos de la zona fronteriza. Madera explicó que busca fomentar esas actividades y crear una zona de protección frente a enfermedades que puedan entrar desde Haití.
El mecanismo contempla la entrega de animales para reproducción, pero bajo un esquema de devolución. Por cada pie de cría recibido (un animal seleccionado para reproducirse y generar nuevos animales para el hato o rebaño), el productor debe devolver dos, lo que permite que el programa se replique entre otros productores y avance hacia la autosostenibilidad. Madera dijo que la iniciativa tiene buena aceptación entre las comunidades de la zona fronteriza.
Otros frentes abiertos
La Digega también desarrolla acciones sanitarias y tecnológicas vinculadas con la producción de leche. Entre ellas citó un programa de mecanización que permite entregar órdenes para servicios mecánicos a pequeños productores a un costo equivalente a la mitad o menos de lo que normalmente representarían esos trabajos. A esto se suma un programa para sustituir bidones de aluminio utilizados en la actividad pecuaria por recipientes de acero inoxidable, dentro de las acciones que, según Madera, forman parte del trabajo de extensión que se realiza en las comunidades.
Atento al tema de la sequía
El tema de la sequía es otro de los asuntos que mantiene bajo observación a la Dirección General de Ganadería. En el diálogo, Abel Madera explicó que las sequías son cíclicas y que parte del trabajo de extensión consiste en enseñar a los productores a conservar los excedentes de alimentos obtenidos durante los períodos de lluvia, para utilizarlos cuando escasee el pasto.
Reconoció que hay ganaderos que están preparados y otros que no han tomado esas previsiones. Por eso, dijo que la institución mantiene las capacitaciones y los llamados a prepararse con anticipación, mientras el Gobierno dispone medidas paliativas cuando las condiciones requieren auxilio. Sobre la situación actual, señaló que hay zonas más afectadas que otras.
Citó la región Este, donde observó una situación que comienza a complicarse, y la costa norte, donde la sequía también ha empezado a arreciar. No obstante, Madera aclaró que todavía no se ha llegado a lo peor y que no se han reportado muertes de ganado por esta causa. Las lluvias de los últimos días han ayudado a mejorar algunas plantas utilizadas para alimentar a los animales, pero advirtió que el efecto no es inmediato.

Se continúa avanzando en la genética del ganado
El funcionario Abel Madera indicó que los programas de genética, alimentación, mecanización y producción fronteriza buscan elevar la capacidad del sector ante problemas recurrentes y mejorar su productividad. Resaltó que parte de ese trabajo ocurre en las comunidades y sostiene el desarrollo del sector pecuario.

