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Incautan 46.9 millones de medicamentos e insumos médicos y desmantelan red ilegal en Santo Domingo Este

La mercancía decomisada está valorada en RD$531.9 millones. Entre los productos ocupados figuran fármacos vencidos, falsificados, adulterados y sin registro sanitario, además de materiales hospitalarios.

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SANTO DOMINGO ESTE, República Dominicana.– Las autoridades dominicanas desmantelaron una red dedicada al almacenamiento y la comercialización ilegal de medicamentos e insumos hospitalarios, durante varios operativos realizados en los sectores Los Tres Ojos y Los Frailes II, en este municipio, donde fueron incautadas 46,957,123 unidades de productos sanitarios, valoradas en aproximadamente RD$531,993,450.

La operación fue coordinada por la Mesa de Ilícitos, encabezada por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), con el apoyo de la Procuraduría General de la República (PGR), la Dirección Central de Inteligencia Delictiva de la Policía Nacional (DINTEL), la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) y el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM).

De acuerdo con las informaciones ofrecidas por las instituciones participantes, durante las intervenciones se decomisaron alrededor de 2,200 cajas que contenían medicamentos y diversos materiales utilizados en centros de salud, cuya comercialización se realizaba presuntamente al margen de los controles legales establecidos.

La magnitud del cargamento ocupado representa uno de los aspectos más relevantes del operativo, tanto por su valor económico como por la naturaleza de los productos encontrados, algunos de los cuales podrían representar riesgos para la salud de las personas si llegaran a utilizarse sin las garantías sanitarias correspondientes.

Ocupaban medicamentos vencidos y productos sin registro sanitario

Entre los artículos incautados figuran medicamentos vencidos, falsificados, adulterados y productos que carecían del registro sanitario requerido para su comercialización en el país.

Asimismo, las autoridades ocuparon insumos médicos y hospitalarios, incluidos guantes, mascarillas, batas, jeringas y fajas, materiales utilizados habitualmente en centros de atención médica, clínicas, consultorios y otros establecimientos relacionados con los servicios de salud.

La presencia de medicamentos vencidos o cuya autenticidad no ha sido debidamente acreditada constituye un motivo de preocupación para las autoridades sanitarias, debido a los riesgos asociados con la utilización de productos que no cumplen los requisitos de calidad, seguridad y trazabilidad.

En el caso de los medicamentos falsificados o adulterados, la composición, concentración y procedencia pueden no corresponder con la información indicada en sus etiquetas, lo que dificulta verificar su seguridad y eficacia.

Por esa razón, la DIGEMAPS tiene entre sus responsabilidades la supervisión y regulación de los productos farmacéuticos y sanitarios, así como la adopción de medidas para evitar que mercancías que incumplan las disposiciones vigentes lleguen a los consumidores.

Las autoridades no han detallado públicamente, en el balance inicial del operativo, el número exacto de unidades correspondientes a cada categoría de productos ni el listado completo de los medicamentos ocupados.

Una vivienda funcionaba como centro de almacenamiento

Según el informe divulgado por las instituciones participantes, la estructura utilizaba una vivienda de dos niveles situada en el sector Los Tres Ojos como centro de almacenamiento de los medicamentos y materiales hospitalarios.

Los productos eran guardados en el inmueble para su posterior distribución y comercialización, de acuerdo con la información oficial sobre la operación.

Las intervenciones fueron ejecutadas después de labores de inteligencia, seguimiento y vigilancia, que permitieron localizar los puntos donde se almacenaba la mercancía.

Los operativos también abarcaron el sector Los Frailes II, donde las autoridades realizaron actuaciones relacionadas con la investigación de las actividades de almacenamiento y comercio irregular.

La utilización de viviendas como espacios de acopio puede dificultar la supervisión sanitaria ordinaria, especialmente cuando se trata de productos que requieren condiciones específicas de conservación, control de inventario y documentación que permita verificar su procedencia.

En consecuencia, las investigaciones deberán establecer cómo ingresó la mercancía a los inmuebles, cuál era su origen y cuáles eran los canales utilizados para distribuirla.

Traslado requirió varios vehículos de carga

Debido al volumen de los productos decomisados, las autoridades necesitaron desplegar una amplia logística para trasladarlos hasta la sede central del CECCOM.

Para esa labor se utilizaron dos furgones de 45 pies, un camión de 22 pies y seis camionetas, según los detalles ofrecidos sobre el operativo.

La cantidad de vehículos empleados refleja la dimensión del cargamento ocupado y la necesidad de mantener bajo custodia los productos mientras se desarrollan los procedimientos administrativos y judiciales correspondientes.

El inventario y la clasificación de la mercancía serán elementos importantes para determinar cuáles productos incumplían las normas sanitarias, cuáles estaban vencidos y cuáles presentaban indicios de falsificación o adulteración.

También será necesario establecer las responsabilidades de las personas que pudieran estar vinculadas con la adquisición, almacenamiento y comercialización de los artículos.

MICM advierte que dará seguimiento a los casos

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo —Yayo— Sanz Lovatón, informó que las instituciones que integran la Mesa de Ilícitos continuarán dando seguimiento a los casos detectados, con el objetivo de combatir el comercio irregular y llevar las investigaciones hasta las últimas consecuencias dentro del marco legal.

La intervención forma parte de las acciones coordinadas por el Gobierno para enfrentar el contrabando, la falsificación y la comercialización de productos regulados fuera de los canales autorizados.

Este tipo de prácticas no solo puede perjudicar a las empresas que cumplen con las disposiciones vigentes, sino que también puede afectar los ingresos fiscales del Estado y exponer a los consumidores a productos cuya calidad y procedencia no están garantizadas.

En el sector farmacéutico, la comercialización irregular representa una preocupación adicional debido a que los medicamentos y materiales sanitarios están vinculados directamente con la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades.

Por ello, las autoridades consideran necesario reforzar la coordinación entre los organismos responsables de la investigación penal, la vigilancia sanitaria y la supervisión del comercio.

Posibles violaciones a las leyes de salud y comercio

Las actuaciones se enmarcan en las disposiciones de la Ley núm. 42-01, General de Salud, y la Ley núm. 17-19, sobre la Erradicación del Comercio Ilícito, Contrabando y Falsificación de Productos Regulados.

Estas normas establecen mecanismos para proteger la salud pública, regular la comercialización de productos sujetos a controles especiales y combatir prácticas que puedan afectar a los consumidores y al comercio formal.

La Ley 42-01 constituye uno de los principales instrumentos legales para regular aspectos fundamentales del sistema sanitario dominicano, mientras que la Ley 17-19 establece medidas para enfrentar el contrabando y la falsificación de mercancías reguladas.

Las autoridades deberán determinar, a partir de las evidencias reunidas, cuáles disposiciones fueron presuntamente infringidas y quiénes podrían tener responsabilidad en los hechos investigados.

La ocupación de la mercancía constituye una actuación dentro del proceso de investigación, pero la atribución de responsabilidad penal a personas específicas dependerá de las pruebas y de las decisiones que adopten las instancias judiciales competentes.

Un llamado a fortalecer la vigilancia sanitaria

El decomiso vuelve a poner de relieve la importancia de verificar la procedencia de los medicamentos y de adquirirlos a través de establecimientos y distribuidores autorizados.

Los productos farmacéuticos deben cumplir con los requisitos de registro, almacenamiento y comercialización establecidos por las autoridades sanitarias. Cuando existen dudas sobre su autenticidad, estado de conservación o fecha de vencimiento, su utilización puede representar riesgos para los pacientes.

Los insumos hospitalarios también deben responder a las condiciones de calidad y seguridad requeridas para su uso, especialmente aquellos destinados a procedimientos médicos o al contacto directo con pacientes.

En ese contexto, la coordinación entre los organismos de seguridad, las autoridades sanitarias y las entidades responsables de supervisar el comercio resulta fundamental para detectar mercancías irregulares antes de que lleguen al mercado.

El operativo desarrollado en Los Tres Ojos y Los Frailes II constituye una intervención de gran magnitud por la cantidad de productos ocupados y su valor estimado.

Las investigaciones deberán determinar el alcance de la estructura desmantelada, el origen de los medicamentos e insumos y las posibles responsabilidades de quienes participaban en su almacenamiento y distribución.

Mientras avanzan las pesquisas, las autoridades mantienen bajo custodia las mercancías incautadas y reiteran su compromiso de combatir el comercio ilícito, proteger la salud pública y garantizar que los productos sanitarios comercializados en la República Dominicana cumplan con las disposiciones legales correspondientes.

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