Pequeños avicultores alertan sobre crisis y piden intervención urgente de Abinader
Productores denuncian pérdidas de hasta RD$12 por libra de pollo vivo, acumulación de más de un millón de aves en las granjas y aumento de las importaciones. Reclaman medidas para evitar nuevos cierres, garantizar la comercialización y proteger los empleos del sector.
LICEY AL MEDIO, Santiago.— La Asociación de Pequeños Productores Avícolas Moca-Licey (APPROAMOLI), junto a otras organizaciones del sector, advirtió sobre la difícil situación económica que enfrentan los pequeños y medianos productores de pollo en la República Dominicana y solicitó la intervención urgente del presidente Luis Abinader para evitar el cierre de más granjas y preservar la producción nacional.
Durante una rueda de prensa celebrada este jueves 22 de octubre en la sede de APPROAMOLI, representantes de distintas asociaciones avícolas denunciaron que la caída de los precios de venta, el incremento de las importaciones y la acumulación de aves que han alcanzado el peso de comercialización están provocando pérdidas económicas que amenazan la continuidad de numerosas explotaciones.
Los productores solicitaron al mandatario disponer medidas inmediatas a través del Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Aduanas, al considerar que la situación requiere una intervención coordinada para equilibrar la oferta y la demanda, mejorar las condiciones de comercialización y garantizar la permanencia de los pequeños y medianos empresarios en el mercado.
En el encuentro participaron Ambiorix Cabrera, en representación de APPROAMOLI; Alfranny Ferreiras, presidente de AVI RD; Alfredo Comprés, representante del sector productor, y Jeannette Vázquez, presidenta de la asociación de productores avícolas de San Francisco de Macorís, además de productores de distintas provincias.
Los representantes coincidieron en que las dificultades actuales ponen en riesgo inversiones, compromisos financieros y puestos de trabajo, al tiempo que podrían favorecer una mayor concentración de la actividad avícola en las empresas con mayor capacidad económica y de procesamiento.
Venden por debajo del costo de producción
Uno de los principales reclamos de los productores está relacionado con la diferencia entre el costo de crianza y el precio que reciben al vender las aves vivas en las puertas de sus granjas.
Alfranny Ferreiras explicó que, al 22 de octubre, los pequeños y medianos productores comercializaban la libra de pollo vivo con sobrepeso entre RD$30 y RD$31, mientras que el costo de producción se situaba entre RD$41 y RD$42 por libra.
Según los cálculos presentados por las asociaciones, esta diferencia representa pérdidas de entre RD$10 y RD$12 por libra, dependiendo de los costos particulares de cada explotación.
La situación se agrava cuando las aves superan las seis libras y permanecen en las granjas después de alcanzar la edad prevista para su comercialización, debido a que los productores deben continuar suministrándoles alimentos y asumiendo gastos de mantenimiento, mano de obra, energía y otros insumos.
Los dirigentes sostienen que mantener los animales durante más tiempo incrementa los costos y reduce aún más los márgenes económicos, especialmente para quienes dependen de préstamos para financiar los ciclos de crianza.
A su juicio, la permanencia de los precios por debajo del costo de producción puede provocar que granjas con capacidad productiva y experiencia acumulada se vean obligadas a reducir sus operaciones o cerrar definitivamente.
Más de un millón de pollos acumulados en las granjas
Los representantes del sector estimaron que alrededor de 1.2 millones de aves permanecían en las granjas después de alcanzar el momento adecuado para salir al mercado.
Esta acumulación, según explicaron, responde a las dificultades para colocar oportunamente la producción en un mercado que consideran saturado por la oferta nacional y las importaciones.
La situación obliga a los avicultores a prolongar la crianza de animales que ya deberían haber sido comercializados, lo que genera gastos adicionales y limita la capacidad para iniciar nuevos ciclos productivos.
Los productores advirtieron que, si no se habilitan mecanismos eficaces para retirar los excedentes, las pérdidas podrían continuar aumentando y afectar la capacidad de pago de las empresas más pequeñas.
También expresaron preocupación por las consecuencias que una reducción de la producción de los pequeños avicultores podría tener sobre el empleo rural, la competencia y la participación de distintos actores en el abastecimiento de carne de pollo.
Cuestionan la diferencia entre el precio en granja y el que paga el consumidor
Otro de los puntos planteados durante la rueda de prensa fue la diferencia entre el precio que reciben los productores y el que pagan los consumidores en los establecimientos comerciales.
Las asociaciones afirmaron que, mientras la libra de pollo vivo se vende en las granjas entre RD$30 y RD$31, los consumidores continúan pagando aproximadamente entre RD$80 y RD$100 por libra en determinados comercios, mesas de expendio y colmados.
Los dirigentes consideran que la reducción de los precios en el origen no se está trasladando proporcionalmente al consumidor final y solicitaron investigar los factores que inciden en la cadena de comercialización.
En ese sentido, pidieron la intervención de las instituciones competentes para examinar los márgenes comerciales, los costos de distribución y las condiciones bajo las cuales el producto llega al mercado minorista.
Los productores sostienen que una mejor coordinación entre los distintos eslabones de la cadena podría contribuir a que los excedentes se comercialicen de manera más eficiente, con beneficios tanto para los agricultores como para las familias dominicanas.
No obstante, la diferencia entre los precios de granja y de venta al público debe analizarse tomando en cuenta los costos de procesamiento, transporte, almacenamiento, distribución y comercialización.
Importaciones bajo cuestionamiento
APPROAMOLI y las demás organizaciones participantes atribuyeron parte de las dificultades al incremento de las importaciones de pollo y a la falta de coordinación entre la oferta nacional y los productos que ingresan al país.
De acuerdo con cifras presentadas por los productores, las importaciones de pollo entero aumentaron un 245.8 % entre enero y septiembre de 2026, en comparación con el mismo período de 2025.
Asimismo, señalaron que la producción nacional pasó de aproximadamente 21.7 millones de pollos mensuales en 2025 a 23.4 millones en 2026, un volumen que, según su planteamiento, exige una planificación adecuada de las importaciones y de los mecanismos de comercialización.
Los avicultores reclamaron información detallada sobre las cantidades de pollo congelado que ingresan por los puertos dominicanos, su procedencia, los permisos sanitarios, los volúmenes almacenados y el destino final de esos productos.
También solicitaron verificar las operaciones de los centros logísticos y determinar si las mercancías importadas para determinados fines terminan comercializándose en el mercado local.
Los dirigentes consideran que disponer de información transparente y actualizada sobre las importaciones permitiría tomar decisiones más precisas y evitar que la oferta disponible supere la capacidad de absorción del mercado.
Las cifras y señalamientos sobre el impacto de las importaciones corresponden a las asociaciones y requieren contrastarse con los registros oficiales de comercio exterior y producción para establecer su alcance.
Ambiorix Cabrera pide proteger a los pequeños productores
Ambiorix Cabrera, representante de APPROAMOLI, expresó su preocupación por el deterioro de las condiciones económicas de las pequeñas granjas y reclamó una respuesta gubernamental que tome en cuenta la realidad de los productores independientes.
El dirigente sostuvo que las asociaciones necesitan participar de manera efectiva en los espacios donde se toman las decisiones relacionadas con la producción, las importaciones, la comercialización y los programas de apoyo estatal.
También manifestó que las pérdidas acumuladas y los compromisos financieros dificultan cada vez más mantener las explotaciones en funcionamiento.
Cabrera respaldó las acciones gremiales dirigidas a defender la permanencia de los pequeños y medianos productores, al considerar que su participación resulta importante para conservar la diversidad de la actividad avícola nacional.
Alfredo Comprés propone una mesa de concertación
Alfredo Comprés planteó que el presidente Abinader encabece una respuesta conjunta entre las autoridades agropecuarias, las asociaciones de productores y la Asociación Dominicana de Avicultura (ADA).
El objetivo, explicó, sería establecer mecanismos de planificación que permitan coordinar los volúmenes de producción, las importaciones y la demanda del mercado.
Comprés estimó que la sobreoferta supera los dos millones de pollos en granja y mencionó la existencia de más de ocho millones de libras de pollo congelado importado. Estas cifras fueron presentadas como estimaciones del sector y no como datos oficiales verificados de manera independiente.
El representante advirtió que la falta de coordinación puede provocar que los productores continúen vendiendo por debajo de sus costos mientras afrontan gastos operativos y compromisos bancarios.
Por ello, solicitó acuerdos que establezcan condiciones claras para la comercialización de los excedentes y garanticen una participación efectiva de los pequeños y medianos productores en las soluciones que se adopten.
Mujeres productoras reclaman mayor participación
Jeannette Vázquez, presidenta de la asociación de productores avícolas de San Francisco de Macorís, llamó la atención sobre las dificultades que enfrentan las mujeres dedicadas a la crianza y comercialización de pollos.
La dirigente manifestó que las mujeres participan directamente en las operaciones de las granjas y conocen las exigencias económicas y técnicas de la actividad, por lo que considera necesario que sus experiencias sean tomadas en cuenta al formular las políticas públicas del sector.
También reclamó una representación efectiva de las asociaciones provinciales en las mesas de trabajo y en los espacios donde se deciden las medidas que afectan a los productores.
Vázquez pidió a las autoridades escuchar las preocupaciones de quienes trabajan diariamente en las explotaciones y buscar alternativas que permitan superar las pérdidas y mantener las unidades productivas en funcionamiento.
Reclaman que los programas de pignoración beneficien a las pequeñas granjas
Los productores solicitaron que los programas de pignoración de pollo congelado incorporen mecanismos verificables para garantizar que las compras incluyan a los pequeños y medianos avicultores, incluso a aquellos que no cuentan con instalaciones propias de procesamiento y refrigeración.
Recordaron que el Ministerio de Agricultura había anunciado previamente un programa de pignoración de ocho millones de libras de pollo congelado, con el objetivo de retirar parte de los excedentes del mercado y conservarlos para su posterior comercialización.
Según las asociaciones, el mecanismo anterior no ofreció una salida suficientemente oportuna a las aves acumuladas en numerosas granjas.
Los dirigentes plantearon que las nuevas medidas deben contemplar compromisos de compra, precios previamente establecidos, plazos de ejecución y mecanismos de seguimiento que permitan comprobar que el apoyo llega a los productores que enfrentan mayores dificultades.
También reconocieron el acompañamiento del Banco Agrícola, aunque señalaron que las pérdidas reducen la capacidad de muchos avicultores para cumplir con sus obligaciones financieras.
Agricultura anuncia nueva pignoración de ocho millones de libras
En medio de los reclamos, el Ministerio de Agricultura anunció este jueves el inicio de un nuevo programa de pignoración de ocho millones de libras de pollo congelado, destinado a retirar parte de los excedentes del mercado y contribuir a estabilizar los precios.
La medida fue anunciada después de una reunión celebrada en La Vega, encabezada por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, con representantes del sector avícola, empresas procesadoras y comercializadoras.
De acuerdo con la información oficial divulgada, las compras se realizarían mediante empresas con capacidad para adquirir y procesar la producción nacional, mientras que las aves congeladas quedarían disponibles para atender el aumento de la demanda durante la temporada navideña.
Representantes del sector valoraron el anuncio como una medida de apoyo frente a la sobreoferta. Sin embargo, la preocupación expresada por los pequeños avicultores se centra en que los mecanismos de compra les permitan colocar efectivamente sus aves y recuperar una parte de los costos de producción.
La aplicación del programa y la distribución de sus beneficios serán aspectos determinantes para evaluar si la medida contribuye a reducir las pérdidas denunciadas por las asociaciones.
Proponen incorporar pollo y huevos a programas sociales
Además de la pignoración, representantes del sector han propuesto que el Gobierno utilice parte de la producción nacional de pollo y huevos en los programas sociales y en los servicios de desayuno y almuerzo escolar.
La propuesta busca crear una salida adicional para los excedentes y, al mismo tiempo, ampliar la disponibilidad de alimentos proteicos para las familias de menores ingresos y los estudiantes.
Los productores consideran que una planificación adecuada de las compras públicas podría contribuir a vincular las necesidades alimentarias de la población con la capacidad productiva de las granjas nacionales.
Para que esa alternativa funcione, señalan, sería necesario establecer procedimientos transparentes de adquisición, distribución y seguimiento, con condiciones que beneficien tanto a los productores como a los consumidores.
Solicitan una mesa de trabajo permanente
Como parte de sus demandas, APPROAMOLI y AVI RD propusieron instalar una mesa de trabajo con la participación del Ministerio de Agricultura, la Dirección General de Aduanas, la Dirección General de Ganadería, el Consejo Nacional de Producción Pecuaria (CONAPROPE), la Asociación Dominicana de Avicultura y las organizaciones que representan a los pequeños y medianos productores.
El espacio tendría como finalidad coordinar la producción, evaluar la demanda, revisar las necesidades de importación y establecer mecanismos para responder a los períodos de sobreoferta.
Los representantes también pidieron al presidente Luis Abinader visitar las granjas y escuchar directamente a las familias productoras, para conocer las dificultades que enfrentan y acordar medidas que contribuyan a mantener las explotaciones en funcionamiento.
Los avicultores insistieron en que no solicitan privilegios, sino condiciones que les permitan cubrir sus costos, competir en el mercado y continuar contribuyendo al abastecimiento de alimentos y a la generación de empleos.
La evolución de los precios, la ejecución de la pignoración y la respuesta de las autoridades serán determinantes para establecer si las medidas adoptadas consiguen aliviar las pérdidas y evitar nuevos cierres de granjas.

