Economía

Magín Díaz defiende subsidios para frenar alzas de combustibles y proteger a los consumidores

El ministro de Hacienda y Economía aseguró que el Gobierno dispone de recursos para continuar amortiguando los aumentos internacionales, aunque reconoció que las ayudas ejercen presión sobre las finanzas públicas. También propuso impulsar un diálogo nacional ante la incertidumbre sobre la duración de la crisis energética.

Imagen promocional

SANTO DOMINGO.– El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, defendió la política de subsidios que aplica el Gobierno dominicano para contener las alzas de los combustibles, al considerar que estas medidas permiten evitar que los incrementos de los mercados internacionales se transfieran completamente a los consumidores.

El funcionario sostuvo que el Estado está dispuesto a asumir parte de los costos derivados del encarecimiento de los hidrocarburos para reducir el impacto sobre el presupuesto de los hogares y los sectores productivos, en medio de una crisis internacional cuya duración todavía es incierta.

Díaz reconoció que mantener estos subsidios representa una carga importante para las finanzas públicas, pero afirmó que el Gobierno cuenta con los recursos necesarios para continuar aplicando las medidas durante el presente año.

«Estamos dando muchos subsidios, eso impacta en las finanzas públicas, pero es un costo que estamos dispuestos a asumir para no tener que hacer el traspaso de los precios internacionales cien por ciento al bolsillo del consumidor», expresó el ministro.

Las declaraciones fueron ofrecidas este viernes 23 de octubre, durante un encuentro con periodistas al que asistió con motivo de la celebración del 79 aniversario del Banco Central de la República Dominicana.

El Gobierno busca evitar aumentos bruscos

Díaz explicó que las autoridades procuran impedir que las variaciones internacionales provoquen incrementos abruptos en los precios internos de los combustibles, debido a las consecuencias que estos ajustes podrían tener sobre el costo del transporte, la producción y otros bienes y servicios.

«Es necesario porque no podemos hacer ajustes violentos de los precios ni de los combustibles ni de la tarifa», manifestó.

El titular de Hacienda señaló que la situación actual no depende exclusivamente de las decisiones económicas de la República Dominicana, sino del comportamiento de los mercados internacionales, donde se han registrado fuertes aumentos en los precios de los productos derivados del petróleo.

En particular, destacó que la gasolina y el diésel importados están experimentando incrementos que superan, en determinados momentos, los registrados por el propio petróleo crudo.

Esta situación representa un desafío para las autoridades dominicanas, debido a que el país depende de las importaciones para abastecer una parte importante de su demanda de combustibles.

Subsidios presionan las finanzas públicas

El ministro estimó que el costo de los subsidios destinados al sector eléctrico y a contener los aumentos de los combustibles ronda los RD$135,000 millones, una cifra que podría aumentar si persisten las presiones internacionales durante los próximos meses.

Estos recursos forman parte de las medidas con las que el Gobierno procura amortiguar el impacto de los costos energéticos sobre la economía nacional.

La estrategia busca reducir el traslado inmediato de los aumentos internacionales a los consumidores, aunque implica destinar importantes recursos presupuestarios a cubrir una parte de los costos que, en otras circunstancias, tendrían que asumir los usuarios.

Díaz reconoció que esta política limita el margen de maniobra de las finanzas públicas, pero insistió en que las autoridades consideran necesario mantenerla para evitar que la población reciba de manera directa todo el impacto del encarecimiento de la energía.

El funcionario también señaló que el Gobierno ha tenido que realizar ajustes en los precios internos de algunos combustibles, por lo que la política de subsidios no significa que todos los derivados del petróleo permanezcan necesariamente sin variaciones.

Incertidumbre por la crisis internacional

Díaz advirtió que uno de los principales desafíos consiste en determinar cuánto tiempo se prolongará la crisis energética y cuáles serán sus efectos sobre las economías importadoras de petróleo.

Según explicó, las dificultades no afectan únicamente a la República Dominicana, sino también a países de Europa y Asia, donde el aumento de los costos energéticos ha generado presiones económicas y sociales.

El ministro sostuvo que la falta de certeza sobre la duración de esta coyuntura obliga a las autoridades a evaluar cuidadosamente las decisiones que adopten para proteger a los consumidores sin comprometer la estabilidad fiscal.

En ese contexto, evitó adelantar medidas concretas sobre un eventual nuevo paquete económico para el próximo año y consideró que primero debe abrirse un proceso de diálogo entre los distintos sectores nacionales.

Propone diálogo nacional

El titular de Hacienda y Economía planteó la necesidad de promover conversaciones entre el Gobierno, el empresariado, los sindicatos y los sectores productivos para evaluar respuestas conjuntas frente a las consecuencias de la crisis internacional.

«Yo creo que lo que debe primero motivarse ahora es un diálogo nacional, porque el tema es que hay demasiada incertidumbre, no sabemos cuándo va a terminar esta crisis», manifestó.

La propuesta busca generar consensos sobre las medidas que podrían aplicarse si las presiones sobre los precios de los combustibles y la energía se prolongan.

El funcionario consideró que la participación de los distintos sectores económicos y sociales permitiría evaluar las alternativas disponibles y determinar cómo distribuir los costos de la crisis sin afectar de manera desproporcionada a los grupos más vulnerables.

Por el momento, no anunció nuevas disposiciones fiscales ni confirmó un plan adicional de medidas económicas para 2027.

Gobierno sostiene que la economía mantiene estabilidad

Pese a las presiones externas, Díaz afirmó que la economía dominicana continúa creciendo y que la inflación se mantiene relativamente controlada.

El ministro defendió las decisiones adoptadas por las autoridades para preservar la estabilidad macroeconómica y social, al tiempo que reconoció las limitaciones presupuestarias que enfrenta el Estado.

También insistió en que la República Dominicana debe continuar adaptando sus respuestas a la evolución de los mercados internacionales, debido a que los precios de los combustibles dependen de factores externos que el país no controla.

La continuidad de los subsidios dependerá de las condiciones económicas y de los recursos disponibles para sostenerlos.

Mientras tanto, el Gobierno procura mantener un equilibrio entre la protección del poder adquisitivo de los consumidores, el respaldo a las actividades productivas y la sostenibilidad de las finanzas públicas, en un escenario internacional marcado por la volatilidad de los precios energéticos.

Imagen promocional