Obama cumple 65 años reforzando su legado desde una discreta retaguardia política
Washington.- El presidente número 44 de Estados Unidos, el primer mandatario afroamericano del país, Barack Obama, cumple 65 años este martes mientras refuerza el legado de los dos mandatos que pasó en la Casa Blanca desde un discreto, y voluntario, segundo plano político.
Pocos datos hay de la biografía de Obama que no se conozcan ya: nacido en Hawái, de madre estadounidense y padre keniano, estudió Derecho en Harvard, realizó trabajos comunitarios en Chicago y allí comenzó una ascendente carrera política como senador que le llevaría a imponerse, en las presidenciales de 2007, al republicano John McCain.
Tras ilusionar a gran parte de Estados Unidos durante la campaña electoral, y convertir casi en un movimiento global su lema «Yes, we can», Obama se enfrentó a importantes desafíos durante los ocho años que estuvo en el Despacho Oval.
Con una economía en recesión y tropas estadounidenses desplegadas en complejos conflictos en Irak y Afganistán, centró sus dos primeros años en asuntos económicos, la retirada militar del exterior y, aprovechando la mayoría demócrata en el Capitolio, logró sacar adelante su reforma sanitaria.
El ‘Obamacare’, como se conoce al cambio en el sistema de salud que amplió los servicios del seguro médico privado y redujo su coste, se convirtió en el estandarte de su gestión presidencial.
Menos fortuna tuvieron, ya en el segundo mandato y con el control republicano de la mayoría en el Congreso, sus intentos de emprender una ambiciosa reforma migratoria y de reforzar el control de armas en el país.
Obama dejó la Presidencia a los 55 años, el 20 de enero de 2017, con la aspiración de dedicar más tiempo a su familia: a su mujer, Michelle, con quien se casó en 1992, y a sus dos hijas Malia Ann y Natasha (Sasha), que nacieron en 1998 y 2001, respectivamente.
A diferencia de algunos de sus antecesores demócratas en la Presidencia, como Bill Clinton o Jimmy Carter, Obama apostó por un perfil pospresidencial más discreto y prefirió no asumir ningún cargo internacional de mediación ni otros puestos de responsabilidad o con cierta repercusión.
Optó por «ejercer» como expresidente desde la retaguardia política.
Aunque evita intervenir de manera directa en cuestiones de política cotidiana, sí participa en campañas concretas o recaudaciones de fondos y sus opiniones conservan un peso específico entre parte de la ciudadanía estadounidense y, especialmente, dentro del Partido Demócrata.
Consolidado como figura simbólica más que como político en activo, Obama trabaja desde la Fundación que lleva su nombre para reforzar el legado de su presidencia, defendiendo una visión plural de la democracia y apostando por la formación de líderes del futuro.
Siguiendo la tradición estadounidense de las bibliotecas presidenciales que empezara Franklin D. Roosevelt en la década de los treinta del siglo pasado, Obama inauguró la suya el pasado mes de junio, en una ceremonia a la que acudieron los expresidentes, George W. Bush, Bill Clinton y Joe Biden, pero que no contó con la presencia de Donald Trump.
Con un concepto más amplio y moderno que otras bibliotecas, el Centro Presidencial Obama, ubicado en el sur de Chicago, aspira a convertirse en el recordatorio de la política que se aplicó desde la Casa Blanca entre 2008 y 2017.
Obama sigue siendo el expresidente más popular y, según una encuesta publicada en junio por CNN, cuenta con la opinión positiva del 57 % de los estadounidenses, por encima de Biden, con el 30 %, y de Trump, con el 34 %.
Sus redes sociales, como su cuenta en X con casi 120 millones de seguidores, reflejan el interés que sigue despertando.
Y, a través de ellas, y convertida ya en una tradición de cada verano, el expresidente de Estados Unidos acaba de compartir sus recomendaciones de libros y música para los días de descanso: este año como un regalo a sus seguidores por su 65 cumpleaños.

