Piden a los gobiernos reunidos ONU tomar medidas controlar tráfico personas ocasionan muertes
La Organización Internacional de la Migración (OIM) pidió hoy a los representes de gobiernos en la Asamblea General de las Organización de las Naciones Unidas (ONU), que inicia mañana en Nueva York, unificar normas internacionales para salvar vidas desarticulando las redes criminales de manera eficaz que cada año mueven millones de dólares en todo el mundo traficando con personas de los cuales millares mueren en las rutas.
La información la ofreció la directora General de la OIM, Amy Pope, en un documento que depositó ante la Asamblea General de la ONU exponiendo que los traficantes de migrantes y las redes criminales que operan a través de las fronteras, aprovechan las brechas existentes y los gobiernos deben responder de la misma manera ejecutando soluciones coordinadas para controlar el tráfico de personas.
Dijo que cerca de 8,000 personas murieron o desaparecieron en rutas de migración en todo el mundo en el año 2025, según datos de la OIM.
Al 15 de septiembre de este año las llegadas a Europa por vía marítima este año han disminuido un 39 por ciento; sin embargo, al menos 2,292 personas han muerto o desaparecido en el trayecto, frente a las 1,999 registradas a la misma fecha el año pasado.
En julio, la OIM advirtió que cientos de miles de personas han sido víctimas de trata de personas y obligadas a perpetrar estafas en línea.
"Los traficantes de migrantes no ven fronteras. Ven una ruta y la gestionan como un negocio. Planifican con anticipación y se mueven para explotar las brechas entre países", afirmó Pope. "Cuando los países trabajan juntos, pueden salvar vidas, desarticular redes criminales y gestionar sus fronteras de manera más eficaz. Ese es uno de los principales temas que ponemos sobre la mesa esta semana."
La OIM hizo un llamado a los gobiernos en la Asamblea de la ONU para que se concentren en tres áreas concretas: compartir información a lo largo de sus rutas; ampliar las vías de migración regular para trabajar y desplazarse, de modo que menos personas recurran a los traficantes de migrantes e invertir en las comunidades de origen, con empleo y apoyo frente a los impactos climáticos, para que migrar sea una elección y no la única opción. Una migración bien gestionada también fortalece la confianza pública, porque la ciudadanía percibe orden, equidad y resultados.
El sector privado también tiene un papel que desempeñar. Las empresas generan oportunidades de empleo, y el acceso a empleo regular ofrece una alternativa más segura a los trayectos marcados por el abuso. La OIM trabaja a través de la Red de las Naciones Unidas sobre Migración y con socios del sector privado, comunidades locales y grupos confesionales a lo largo de las principales rutas de migración.
A medida que los Estados Miembros exigen una ONU que actúe con mayor eficacia, la OIM continúa contribuyendo en el proceso de reforma de las Naciones Unidas orientado a la duplicación de esfuerzos y a centrarse en resultados. La OIM comparte servicios, datos e innovación con otros organismos de la ONU para lograr precisamente eso. Más del 93 por ciento de su presupuesto operacional se destina directamente a proyectos sobre el terreno.

