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Al menos nueve muertos por deslizamiento de tierra en una mina de oro en Colombia

Las autoridades estiman que unas 30 personas se encontraban en el lugar al momento del derrumbe. Los equipos de rescate trabajan para localizar a posibles sobrevivientes en una zona de difícil acceso.

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BOGOTÁ, Colombia.— Al menos nueve personas murieron este lunes tras un deslizamiento de tierra ocurrido en una mina artesanal de oro en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, en el departamento de Nariño, en el suroeste de Colombia, mientras las autoridades mantienen las labores de búsqueda ante la posibilidad de que haya más trabajadores atrapados bajo los escombros.

La cifra preliminar de fallecidos fue confirmada por funcionarios del Gobierno departamental de Nariño, quienes advirtieron que el balance podría aumentar debido a que se estima que alrededor de 30 personas se encontraban trabajando en la explotación minera cuando ocurrió el accidente.

La emergencia se registró durante las primeras horas de la mañana en una zona rural del municipio, donde el desprendimiento de tierra sepultó parte del área en la que varias personas realizaban actividades relacionadas con la extracción artesanal de oro.

Las autoridades mantienen la preocupación por el número de personas que podrían continuar desaparecidas, mientras los organismos de socorro concentran sus esfuerzos en localizar a posibles sobrevivientes y determinar la magnitud real de la tragedia.

Equipos de rescate trabajan en la zona

Tras conocerse el accidente, equipos de bomberos y de la Defensa Civil se movilizaron para participar en las operaciones de búsqueda y rescate, en coordinación con las autoridades locales y departamentales.

Sin embargo, las características geográficas del lugar representan un importante obstáculo para la respuesta de emergencia. Santa Bárbara de Iscuandé se encuentra en una región del Pacífico colombiano con zonas rurales de difícil acceso, lo que complica el traslado de personal especializado, equipos de rescate y suministros médicos.

La dificultad para llegar al área afectada también puede retrasar la evacuación de los heridos y el traslado de las víctimas hacia centros de atención médica.

Ante esta situación, las autoridades buscan coordinar los recursos disponibles para reforzar las operaciones y establecer cuántas personas permanecen bajo el material desprendido.

Mientras avanzan los trabajos, el balance de nueve fallecidos se mantiene como preliminar, a la espera de nuevos informes oficiales sobre las personas localizadas y el resultado de las labores de rescate.

Piden apoyo aéreo y asistencia médica

La Defensoría del Pueblo de Colombia expresó su preocupación por la magnitud de la emergencia e hizo un llamado a las autoridades nacionales y territoriales para que dispongan de los recursos humanos, técnicos y logísticos necesarios para responder al desastre.

Entre las medidas solicitadas figura el apoyo aéreo de las Fuerzas Militares, con el objetivo de facilitar el ingreso de los equipos de emergencia y el traslado de las personas heridas hacia centros hospitalarios.

El organismo también pidió activar la red de atención sanitaria y evaluar la posibilidad de movilizar el buque hospital Benkos Biojó, ubicado en Guapi, para contribuir con la asistencia médica en esta parte del litoral Pacífico.

Asimismo, solicitó la participación de Medicina Legal para apoyar los procedimientos de identificación de los fallecidos y garantizar el tratamiento digno de los cuerpos.

La Defensoría insistió en que la prioridad debe ser salvar vidas, atender a los afectados y coordinar una respuesta inmediata ante las dificultades que presenta el terreno.

Preocupación por las condiciones de seguridad

A los obstáculos geográficos se suma la situación de seguridad en algunas zonas del departamento de Nariño, donde operan grupos armados ilegales.

La Defensoría del Pueblo advirtió que es necesario garantizar condiciones seguras para que los equipos de emergencia, el personal médico y las misiones humanitarias puedan desplazarse hasta el lugar del derrumbe y realizar sus labores sin poner en riesgo sus vidas.

El acceso oportuno de estos equipos resulta fundamental para ampliar la capacidad de respuesta y facilitar tanto la búsqueda de posibles sobrevivientes como la atención de quienes hayan resultado heridos.

Las autoridades mantienen la coordinación con las instituciones involucradas para responder a la emergencia y ofrecer información actualizada sobre el desarrollo de las operaciones.

Otro accidente minero en la región

El nuevo accidente ocurre aproximadamente dos meses después de otro derrumbe en una mina artesanal de oro en el departamento de Nariño, que dejó 13 personas fallecidas y varios heridos.

La repetición de este tipo de tragedias vuelve a poner la atención sobre los riesgos que enfrentan quienes trabajan en explotaciones mineras informales, especialmente en zonas rurales donde las condiciones de seguridad, la supervisión y el acceso a los servicios de emergencia pueden ser limitados.

Las minas artesanales constituyen una fuente de sustento para numerosas comunidades, pero algunas operaciones se desarrollan sin las autorizaciones correspondientes y en condiciones que pueden aumentar la exposición de los trabajadores a derrumbes y otros accidentes.

No obstante, las causas específicas del deslizamiento ocurrido este lunes deberán ser determinadas por las autoridades competentes.

Las autoridades esperan un balance definitivo

Por el momento, los organismos de emergencia continúan trabajando para establecer el número exacto de personas afectadas por el derrumbe en Santa Bárbara de Iscuandé.

La estimación de que unas 30 personas se encontraban en la mina al momento del accidente mantiene la preocupación entre las autoridades y los familiares de quienes podrían permanecer desaparecidos.

Las operaciones de búsqueda serán determinantes para confirmar si hay más víctimas, localizar a posibles sobrevivientes y esclarecer las circunstancias en que se produjo el desprendimiento de tierra.

Mientras tanto, las autoridades colombianas han reiterado el llamado a coordinar todos los recursos disponibles para atender a los afectados y garantizar que las labores humanitarias puedan desarrollarse en condiciones seguras.

El balance de al menos nueve fallecidos corresponde a los primeros informes difundidos este lunes 19 de octubre de 2026 y podría cambiar conforme se conozcan nuevos datos oficiales sobre la tragedia.

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