Pandillas haitianas se mantienen lejos de la frontera dominicana, afirma ministro de Defensa
Carlos Antonio Fernández Onofre aseguró que las principales bandas criminales mantienen sus operaciones en Puerto Príncipe y otras zonas del interior de Haití. Abinader advirtió que el Gobierno no permitirá que esos grupos se establezcan a menos de 20 kilómetros de la línea fronteriza.
SANTO DOMINGO.– El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, aseguró este lunes que las principales pandillas que operan en Haití se mantienen alejadas de la frontera con la República Dominicana y que, hasta el momento, no se ha registrado un avance de esas organizaciones criminales hacia los principales puntos fronterizos del territorio dominicano.
Durante su participación en el espacio La Agenda Semanal, junto al presidente Luis Abinader, el funcionario explicó que los principales núcleos de actividad de las bandas armadas continúan concentrados en Puerto Príncipe y otras zonas del territorio haitiano, donde mantienen el control de amplios sectores de la capital y de importantes corredores de comunicación.
Fernández Onofre indicó que, según las informaciones de inteligencia presentadas por las autoridades, los grupos criminales no han modificado sustancialmente sus posiciones en dirección a la frontera dominicana.
El titular de Defensa sostuvo que el comportamiento territorial de esas organizaciones constituye un elemento importante para evaluar los riesgos que representa la crisis haitiana para la seguridad nacional, aunque insistió en que las autoridades mantienen una vigilancia permanente ante cualquier eventualidad.
La banda más cercana está a unos 26 kilómetros
Durante su exposición, el ministro explicó que las organizaciones criminales mantienen presencia en diferentes localidades haitianas y controlan rutas estratégicas que conectan con Puerto Príncipe.
Sin embargo, señaló que la banda armada identificada como la más cercana a la frontera dominicana se encuentra a una distancia aproximada de 26 kilómetros, de acuerdo con los datos presentados durante el encuentro.
El funcionario también hizo referencia a dos corredores de especial atención para las autoridades dominicanas: la carretera nacional número 8, que conecta la zona de Jimaní con Puerto Príncipe, y la ruta 305, vinculada a localidades del centro de Haití y a zonas próximas a Elías Piña.
Aunque las pandillas mantienen influencia sobre importantes vías de comunicación haitianas, Fernández Onofre afirmó que no se ha detectado su presencia en los principales pasos fronterizos dominicanos.
Entre los puntos mencionados figuran Dajabón, Pedernales y otras zonas de intercambio comercial entre ambos países.
Abinader establece un radio de seguridad de 20 kilómetros
Por su parte, el presidente Luis Abinader afirmó que el Gobierno dominicano no permitirá que las organizaciones criminales haitianas se establezcan a menos de 20 kilómetros de la frontera con la República Dominicana.
El mandatario explicó que la estrategia de seguridad nacional contempla vigilar los movimientos de esos grupos dentro del territorio haitiano, con el propósito de anticipar cualquier posible desplazamiento hacia la zona fronteriza.
Abinader sostuvo que, si las pandillas intentan aproximarse a esa distancia, las autoridades dominicanas actuarán en coordinación con el Gobierno haitiano para impedir que se establezcan en las proximidades del territorio nacional.
El gobernante señaló que la seguridad fronteriza no debe limitarse a la vigilancia de la línea divisoria, sino que también requiere observar los acontecimientos que se producen en las comunidades haitianas cercanas.
La posición del Gobierno responde a la preocupación por el deterioro de la seguridad en Haití, donde las bandas armadas han extendido su influencia sobre sectores de la capital y diversas rutas terrestres.
Grupos de autodefensa frenan el avance de las pandillas
Fernández Onofre también se refirió a la existencia de grupos de autodefensa integrados por habitantes de comunidades haitianas que buscan impedir la expansión de las organizaciones criminales.
Según explicó, esos grupos han tenido participación en la resistencia contra las pandillas en localidades como Fonds-Parisien, Mirebalais y otras zonas del territorio haitiano.
El ministro indicó que los grupos armados intentaron avanzar hacia determinadas comunidades, pero fueron repelidos por fuerzas de autodefensa locales.
Esta resistencia comunitaria constituye uno de los factores que, según las autoridades dominicanas, han limitado el desplazamiento de las pandillas hacia el este de Haití, en dirección a la frontera con la República Dominicana.
El funcionario agregó que los desplazamientos de personas afectados por la violencia se han producido principalmente hacia el oeste y no hacia la frontera dominicana, una circunstancia que también forma parte de la evaluación de seguridad presentada por el Gobierno.
Refuerzan vigilancia militar en la frontera
Pese a que las autoridades aseguran que las principales pandillas permanecen alejadas de la frontera, el Gobierno dominicano ha dispuesto medidas preventivas para fortalecer la capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas.
El presidente Abinader informó recientemente sobre el reforzamiento del dispositivo militar en la zona fronteriza, con el despliegue de personal adicional, vehículos blindados, drones y aeronaves para labores de vigilancia.
El mandatario explicó que estas medidas responden a la posibilidad de que las operaciones internacionales contra las pandillas en Haití provoquen una intensificación de los enfrentamientos y movimientos de los grupos armados.
En ese sentido, aclaró que el refuerzo militar tiene un carácter preventivo y busca garantizar que el país pueda responder oportunamente ante cualquier cambio en el escenario de seguridad.
Las autoridades dominicanas mantienen el seguimiento de la situación haitiana mediante labores de inteligencia, vigilancia territorial y coordinación entre los distintos organismos responsables de la protección fronteriza.
La crisis haitiana continúa bajo seguimiento
La situación de seguridad en Haití sigue siendo motivo de preocupación para los países de la región, debido a la capacidad de las bandas criminales para controlar territorios, bloquear carreteras y afectar las actividades económicas y sociales.
La crisis también está vinculada a la debilidad institucional, los desplazamientos de población y las dificultades para avanzar hacia una estabilización política duradera.
Para la República Dominicana, la evolución de esos acontecimientos representa un desafío permanente debido a su condición de país vecino y a la necesidad de proteger su soberanía, mantener el control fronterizo y garantizar la seguridad de las comunidades ubicadas en esa zona.
Fernández Onofre reiteró que las informaciones disponibles no indican que las principales pandillas haitianas hayan avanzado hacia la frontera dominicana, mientras que Abinader insistió en que el Gobierno continuará adoptando las medidas necesarias para evitar que esas organizaciones se aproximen al territorio nacional.
Las autoridades aseguraron que el monitoreo se mantendrá de forma continua, con el objetivo de anticipar posibles amenazas y preservar la estabilidad en la zona fronteriza, sin perder de vista la evolución de la crisis de seguridad en el vecino país.

