¿Mezclar ajo con cúrcuma beneficia la salud? Esto dice la ciencia
Ambos ingredientes contienen compuestos estudiados por sus posibles efectos antiinflamatorios y cardiovasculares, pero sus beneficios al combinarlos no están plenamente demostrados
SANTO DOMINGO. – La combinación de ajo con cúrcuma ha despertado interés por sus posibles beneficios para la salud, debido a que ambos alimentos contienen sustancias bioactivas que han sido estudiadas por sus efectos sobre la inflamación, la circulación y algunos indicadores de riesgo cardiovascular.
El ajo contiene compuestos azufrados, entre ellos la alicina, que se forma cuando se tritura o corta el alimento, mientras que la cúrcuma contiene curcumina, una sustancia investigada por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Aunque estos ingredientes pueden formar parte de una alimentación saludable, la evidencia científica todavía no permite afirmar que mezclarlos produzca un efecto extraordinario, que elimine la inflamación interna o que garantice una mejor recuperación del organismo.
¿Qué ocurre cuando se combinan?
Desde el punto de vista científico, el ajo y la cúrcuma contienen compuestos que actúan sobre diferentes procesos biológicos. Por separado, ambos han sido objeto de investigaciones relacionadas con la inflamación y la salud metabólica.
Sin embargo, que dos ingredientes tengan propiedades estudiadas individualmente no significa que, al mezclarlos, sus efectos se multipliquen o que exista una acción terapéutica superior.
Para establecer si esta combinación ofrece beneficios adicionales, se necesitan ensayos clínicos en personas que evalúen directamente el consumo conjunto, sus cantidades, su seguridad y sus resultados.
El ajo y sus posibles efectos cardiovasculares
Investigaciones sobre suplementos de ajo han encontrado posibles mejoras en algunos indicadores cardiovasculares, entre ellos la presión arterial y determinados niveles de colesterol.
Un metaanálisis publicado en Nutrition Reviews, que incluyó 108 ensayos y 7,137 participantes, encontró reducciones modestas en algunos factores de riesgo, como el colesterol LDL y la presión arterial.
No obstante, estos resultados corresponden a investigaciones sobre el ajo y sus preparaciones, no a una demostración de que combinarlo con cúrcuma prevenga infartos o enfermedades del corazón.
La cúrcuma y la inflamación
La curcumina, uno de los principales compuestos estudiados de la cúrcuma, ha mostrado actividad antiinflamatoria en investigaciones experimentales y clínicas.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 103 ensayos aleatorizados, con 7,216 participantes, identificó resultados favorables en algunos indicadores metabólicos, inflamatorios y antioxidantes.
Aun así, los resultados varían según el estudio, la preparación utilizada y la cantidad administrada. Las investigaciones tampoco permiten concluir que la cúrcuma sea un tratamiento comprobado para todas las enfermedades inflamatorias.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH) advierte que todavía no existe evidencia suficiente para establecer de manera definitiva sus beneficios en múltiples usos medicinales.
¿Puede ayudar a la recuperación del organismo?
Aunque los compuestos del ajo y la cúrcuma se investigan por su posible relación con el estrés oxidativo y los procesos inflamatorios, no hay evidencia clínica suficiente para asegurar que su mezcla acelere la recuperación después del ejercicio, una enfermedad o una lesión.
Por eso, cualquier afirmación sobre una recuperación más rápida debe interpretarse con cautela y distinguirse de los resultados preliminares obtenidos en estudios de laboratorio.
Precauciones antes de consumirlos
El ajo y la cúrcuma pueden utilizarse como ingredientes de la alimentación cotidiana, pero los suplementos concentrados requieren mayores precauciones.
El consumo de suplementos de ajo puede aumentar el riesgo de sangrado, especialmente en personas que utilizan anticoagulantes, aspirina u otros medicamentos que afectan la coagulación.
Por su parte, algunos suplementos de curcumina de alta absorción se han relacionado con casos de daño hepático. Además, la cúrcuma puede provocar molestias gastrointestinales, como reflujo, náuseas o malestar estomacal.
Las personas que toman medicamentos de forma habitual, tienen enfermedades crónicas o serán sometidas a una cirugía deben consultar con un profesional de salud antes de utilizar estos productos en dosis medicinales.
En definitiva, incorporar ajo y cúrcuma a las comidas puede ser una opción para diversificar la alimentación, pero su combinación no sustituye los tratamientos médicos, una dieta equilibrada ni las medidas recomendadas para cuidar el corazón.
¿Cómo consumir el ajo y la cúrcuma?
El ajo y la cúrcuma pueden incorporarse juntos a la alimentación diaria como ingredientes de las comidas, por ejemplo, en sopas, vegetales, arroces, guisos o aderezos. Una opción es triturar un diente de ajo fresco y mezclarlo con una pequeña cantidad de cúrcuma en polvo, aceite de oliva y otros ingredientes al gusto.
También pueden utilizarse durante la cocción. No existe una dosis específica científicamente establecida para esta combinación con fines medicinales, por lo que se recomienda consumirlos en cantidades culinarias y evitar las preparaciones concentradas sin orientación profesional. Su consumo no sustituye medicamentos ni tratamientos médico
Precaución: Si la persona utiliza anticoagulantes, tiene problemas de coagulación o toma medicamentos regularmente, debe consultar con su médico antes de consumir suplementos o preparados concentrados de ajo y cúrcuma.
El ajo con cúrcuma se puede preparar de manera sencilla
El ajo con cúrcuma se puede preparar de manera sencilla para consumirlo como parte de la alimentación. Una opción es la siguiente: un diente de ajo fresco, ¼ de cucharadita de cúrcuma en polvo, una1 cucharadita de aceite de oliva y 1 o 2 cucharadas de agua, opcional.

