El Niño se fortalece y eleva riesgos de inflación y sequía para República Dominicana
Santo Domingo.- El fenómeno climático de El Niño se ha fortalecido durante 2026 y podría generar presiones adicionales sobre la inflación, el crecimiento económico y sectores estratégicos de República Dominicana, de acuerdo con un análisis de Deloitte. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) también confirmó que el fenómeno se ha consolidado y prevé que alcance una intensidad muy fuerte en los próximos meses.
El estudio de Deloitte señala que, para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el principal riesgo asociado al fenómeno no estaría necesariamente relacionado con un aumento de las lluvias, sino con una combinación de sequías, estrés hídrico y temperaturas elevadas que podrían afectar distintas actividades productivas durante 2026 y, especialmente, en 2027.
La firma advierte que estos efectos climáticos podrían trasladarse a la actividad económica mediante afectaciones a la producción agropecuaria, restricciones en el suministro de agua, mayores costos energéticos y presiones sobre los precios de alimentos y otros bienes.
En el caso dominicano, Deloitte considera que el país se encuentra en una posición relativamente más favorable frente a otras economías de la región, aunque no está exento de los efectos derivados de un episodio de El Niño de gran intensidad.
El estrés hídrico representa uno de los principales factores de riesgo, debido a que períodos prolongados de temperaturas elevadas y menores precipitaciones en determinadas zonas pueden afectar la disponibilidad de agua para consumo, agricultura y otras actividades económicas.
El sector agropecuario también podría enfrentar dificultades ante cambios en los patrones de lluvia y temperaturas, especialmente en cultivos sensibles a la disponibilidad de agua. Una eventual reducción de la producción podría generar presiones sobre los precios de determinados alimentos.
Deloitte también identifica posibles efectos sobre los costos de generación eléctrica y la logística regional, dependiendo de la intensidad y duración del fenómeno. Estos impactos podrían trasladarse a empresas y consumidores mediante mayores costos operativos.
La firma plantea que los efectos económicos de El Niño no necesariamente se presentan de manera inmediata, debido a que algunas consecuencias sobre embalses, cosechas, precios y cadenas logísticas pueden aparecer con cierto rezago.
Las previsiones internacionales refuerzan las advertencias. La OMM informó que existe una probabilidad cercana al 100 % de que El Niño persista hasta febrero de 2027 y señaló que se espera que alcance una intensidad muy fuerte antes de llegar a su máximo hacia finales de 2026.
Por su parte, el Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos estimó en septiembre que existe una probabilidad superior al 90 % de que se registre un evento de El Niño muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-2027.
Ante este escenario, los análisis regionales plantean la necesidad de fortalecer la preparación frente a posibles impactos sobre el agua, la agricultura, la energía y los precios, especialmente durante el período en que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
Para República Dominicana, el comportamiento de El Niño durante los próximos meses será determinante para establecer la magnitud de sus efectos sobre las condiciones climáticas y sobre sectores económicos que dependen directamente de la disponibilidad de agua y de temperaturas relativamente estables.

